Cuadro de mando integral – Definición, últimas noticias y por qué es importante el cuadro de mando integral?

Introducción

Un cuadro de mando integral es una herramienta de medición del rendimiento que se utiliza para una revisión exhaustiva de las funciones empresariales. Implica la identificación de las distintas funciones empresariales y sus resultados y proporciona medidas operativas. Revisa funciones, como los procesos empresariales internos, las opiniones de los clientes, la mejora de la organización y las actividades de innovación, que pueden impulsar el rendimiento futuro.

Entender el cuadro de mando integral

Un cuadro de mando integral se suma a las medidas financieras generales de rendimiento, como el rendimiento de la inversión y los beneficios por acción. Las medidas financieras generales no son capaces de identificar áreas de mejora o áreas con falta de rendimiento. Las medidas de rendimiento tradicionales son buenas para una industria tradicional, pero no funcionan bien para las empresas que buscan continuamente mejorar sus habilidades y competencias.

Las cuatro áreas principales en las que se centra un cuadro de mando integral son los procesos empresariales, las finanzas, el aprendizaje y el desarrollo, y los clientes. Una organización puede utilizar un cuadro de mando integral para revisar las cuatro áreas básicas e identificar objetivos, iniciativas y metas de mejora. Permite identificar los factores que obstaculizan el rendimiento y diseñar estrategias para alcanzar los objetivos de mejora.

Un cuadro de mando integral puede utilizarse para trazar estrategias y seguir los progresos a través de futuros cuadros de mando. Ayuda a trazar las áreas en las que se producen mejoras o se añade valor dentro de una organización. Un cuadro de mando integral proporciona una visión general del rendimiento de la empresa en comparación con sus objetivos.

Un cuadro de mando integral identifica las áreas de mejora en términos de actividades de aprendizaje y desarrollo necesarias. Identifica las carencias, ineficiencias y cuellos de botella en los procesos empresariales. Comprende los comentarios de los clientes sobre los parámetros de precio, calidad y servicio posventa. Por último, también analiza los indicadores de rendimiento financiero, como las desviaciones presupuestarias.

Conclusión

Un cuadro de mando integral revisa el negocio a la luz de la visión y la estrategia de la organización. Un indicador numérico no ayuda a comprender la marcha de una organización. Un cuadro de mando integral es, por tanto, una herramienta de gestión eficaz para analizar las funciones, los recursos desplegados y las eficiencias para hacer un uso óptimo de los recursos. También ayuda a comprobar si el producto o servicio final cumple los objetivos de la organización.

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