Control de calidad – Definición, últimas noticias y por qué es importante el control de calidad?

Introducción

El control de calidad (CC) es un procedimiento o conjunto de procedimientos diseñados para garantizar que un producto o servicio fabricado se adhiere a un conjunto determinado de normas de calidad o satisface los requisitos del consumidor/cliente.

El control de calidad es similar a la garantía de calidad, pero no es sinónimo. Mientras que el control de calidad se refiere a la verificación de que un producto o servicio cumple las especificaciones establecidas, el control de calidad se refiere a la inspección real de dichos artículos.

Control de calidad según ISO 9001

El control de calidad es un mecanismo en el que los individuos evalúan la calidad de todos los factores que intervienen en la producción. La norma ISO 9001 describe el control de calidad como «un componente de la gestión de la calidad orientado a cumplir los requisitos de calidad.»

Este enfoque se centra en tres aspectos (establecidos en normas como la ISO 9001):

  • Elementos como los controles, la gestión del trabajo, los procesos bien definidos, los criterios de rendimiento e integridad y la identificación de los registros.

  • Competencia, como conocimientos, habilidades, experiencia y cualificaciones.

  • Elementos blandos como el personal, la integridad, la confianza, la cultura organizativa, la motivación, el espíritu de equipo y las relaciones de calidad.

Proceso de control de calidad

Una organización debe determinar primero qué requisitos técnicos debe seguir el producto o servicio para implementar un sistema de control de calidad eficiente. A continuación, evalúe el alcance de las acciones de control de calidad. Por ejemplo, el número de unidades a comprobar de cada conjunto.

En primer lugar, es importante obtener datos del mundo real, como el número de unidades que fallan y los resultados comunicados al personal directivo. Después, hay que decidir las acciones correctivas.

En caso de unidades defectuosas, éstas deben ser reparadas o rechazadas, y el servicio debe repetirse para rectificar el mal servicio sin coste alguno hasta que el cliente quede satisfecho. Si se producen demasiados fallos en las unidades o casos de mal servicio, hay que trazar un plan para mejorar el proceso de producción o servicio. Luego, ese plan debe aplicarse.

Por último, el control de calidad debe ser un proceso continuo para garantizar que los esfuerzos de corrección, si son necesarios, han dado resultados satisfactorios y para detectar inmediatamente las reapariciones o los nuevos casos de problemas.

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