Nacho Villa secuestra la Radio Televisión Pública

Nacho Villa se obstina en seguir siendo el director general de la Radio Televisión Pública de Castilla-La Mancha, a pesar del clamor de los castellano-manchegos para que deje ya el cargo, de los profesionales de RTVCM que exigimos su cese inmediato o del propio Gobierno Regional que le pide la dimisión.

En la vida real y con el resultado que han arrojado las urnas en las últimas elecciones, el Director General del Ente Público Radio Televisión de Castilla-La Mancha, ya habría puesto su cargo a disposición del nuevo Ejecutivo.

Nacho Villa no tiene que ir muy lejos para seguir este ejemplo. Su predecesor en el cargo, Jordi García Candau lo hizo de forma inmediata –hay que reconocerle en este caso la clase y la decencia profesional- facilitando así, además, el desembarco de Villa en RTVCM. Algo que queda muy lejos de la situación actual y que marca diferencias entre uno y otro.

Está claro que Villa no tiene ni decencia, ni clase ni, por supuesto, la categoría profesional que se presupone a un cargo de semejante responsabilidad, para saber donde están los límites. Él ya los ha sobrepasado todos.

Nacho Villa no está dispuesto a levantarse del trono en el que le colocó la ex presidenta María Dolores Cospedal y actúa en RTVCM como si realmente fuese su reino, apoyado todavía, eso sí, por la mayoría de los consejeros de administración nombrados por el anterior gobierno regional y que desconocen –porque así lo han querido- la realidad de la empresa a la que supuestamente debían “administrar”.

En este mundo surrealista, del que Villa es el rey, los trabajadores sufrimos los delirios e incluso humillaciones de sus perfectos acólitos, Vigón, Guirado, Ordóñez, Vila y compañía que, como él se resisten a abandonar el barco y, por supuesto, a dejar de llenarse los bolsillos a costa de los contribuyentes castellano-manchegos.

Ese delirio de grandeza está obstaculizando el ritmo normal de esta empresa pública. La inactividad que se está produciendo en la totalidad de las comisiones de control entre representantes de los trabajadores y la empresa no augura tiempos felices para comenzar un nuevo curso con normalidad en el mes de septiembre.

Ya han sido varias las voces que han pedido su dimisión desde que se celebrara la investidura del nuevo presidente regional, pero ninguna respuesta se ha producido al respecto.

El afán malintencionado de frenar muchos procesos internos de organización no ayuda a nadie, todo lo contrario. Y lo que es más importante, a medida que pase el tiempo, más tarde se sabrá en qué estado deja realmente Nacho Villa esta empresa pública de todos y cada uno de los castellano-manchegos y que sabremos en el momento de realizarse una auditoría interna.

Es de señalar la escasa presencia a día de hoy por las instalaciones del director general, acostumbrado a estar en todos y cada uno de los espacios de radio y televisión desde primera hora del día hasta casi la culminación de espacios de su propia cosecha por las noches. Pero sí es normal ver a sus secuaces directivas y directivos campar a sus anchas como si nada hubiese pasado (imaginamos que estarán así hasta que no reciban una carta de cese o relevo) y seguir manteniendo su mala praxis como llevan haciendo desde hace cuatro años.

Los representantes de los trabajadores y la totalidad de la plantilla de RTVCM pedimos coherencia a la actual dirección, celeridad a los gobernantes entrantes y responsabilidad a todos para que esta empresa no se vea abocada a desajustes notables que interfieran en el buen funcionamiento de este medio de comunicación público y en su gestión.

Representantes de los Trabajadores de RTVCM
(CC.OO. - UGT - CGT)